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Del más acá

Nunca he creído que haya vida más allá de la muerte. Jamás he querido aceptar que el alma siga ahí ni que pervivamos como espíritu. Solo sé que somos energía, y que, como tal, no nos destruimos sino que nos transformamos en lo que siempre hemos sido: pura materia, pura combinación de átomos que toman forma de algo a lo que ponemos una etiqueta y que pretendemos describir. Al morir, nos transformamos en algo, sí, pero ese algo no tiene nada que que ver con lo que fuimos como humanos: seres únicos y de pensamiento particular.  T. S. Elliot diría que somos producto de una selección aleatoria de células. Coincido en lo de la arbitrariedad de los hechos, mas no en que sea una selección. Para mí, todo es puro accidente  y el universo de las infinitas posibilidades no es mas que una evidencia de los infinitos y casuales resultados habidos. ¡Oh, mente fría y científica, morirás y solo serás un puñado de átomos de carbono de combinación casual! Solo tu memoria hacia el futuro hace que ...

De otoño tardío

 Siente mi piel el frío que provocan los falsos dioses. Oscuro es todo lo que de ellos viene. Este otoño tardío me pilla de repente, no ando abrigada. Mas nunca me sorprende y siempre tengo en la recámara balas certeras, guiños al destino, algo que hacer, cierto gabán. Frialdad y oscuridad a mi alrededor, respuestas sin pregunta, bienes que no vienen por mal sinó por el desdén de esos dioses impuros, ladinos, libertinos. Ojalá el destino fuera más caprichoso y menos implacable. Ojalá no hubiera ojalás.

De ángeles

Joanne Shaw Taylor. ¿Quién es? Pues no más que quien me blusea estas últimas noches. ¿De dónde salió? De Spotify, sugerencia que llegó para quedarse. ¿Un ángel?  ¿Quienes son, realmente, mis ángeles? ¿Cómo son? ¿Son solo producto de mi imaginación y deseos? ¿Qué, si no? Mi ángel no es más que una de las formas del yo, aquella que ilustra mi edén. Mi ángel es mi consciencia despierta, mi propio ojo observándome, puro instinto de supervivencia.  Todos somos ángeles, pues. Ángeles en un cielo repleto de agujeros negros que nunca colapsan. Ángeles de alas verdes y sonrisa perenne.  Y demonios... Ángeles y demonios. El bien y el mal, la eterna levedad de la dualidad. La maldita manía de ponerle nombre a todo, de clasificar, de pintar al óleo con viejo pincel, acaso prestado. Sí y no, blanco y negro, caliente o frío, verdad y mentira. Bah! El ying-yang no es mas que otra trampa, otra quimera, otro errático puzzle, pura blasfemia para mentes oblicuas.  Ángeles y demonios. Y...

Demasiado tiempo a solas

 Y años también. He colgado un retrato mío de cuando fui Pubilleta del pueblo, allá en el 81. Estoy reinventando las paredes, llenándolas de significado, de color, de magia. Belleza para la vista, estímulos para mi mente confinada, aislada, congelada.  Veo mi instantánea de ocho o nueve primaveras y se para el tiempo, desaparece el mundo a mi alrededor y dialogan presente y pasado. Entonces confiaba en el futuro. Ya ni siquiera el ahora tiene nombre. Sobrevivo viviendo vidas ajenas, suertes ajenas, compartiendo pesares, unas ficción, otras tan reales. Sobrevivo a mi misma entre bandas sonoras, ya sin apenas preguntas y claramente sin respuestas. Sobrevivo entre caminantes, blancos o subatómicos; de miradas vacías todos ellos. Incluso los vivos parecen no ver.  Pero yo sí veo. Demasiado que veo... Y por no ver me cuelgo de mi -¿Quién dijo falso?-, árbol de plástico,  y es por eso que cambio el color de las ventanas y que ya no tropiezo con ese mueble de la esquina, ya...

De plastic trees

 Youtube, Radiohead, Live in St. Gallen, julio de 2016. A saber si ese día estuve pensando en ti, acaso deseándote, quizás escribiéndote bajo mil efluvios. Tal vez. Maybe that time, synchronisity. La física cuántica me acerca a ti e invento un universo a mi medida, contigo. En mi mente ya tengo las entradas, en mi piel el sudor de tenerte cerca, en mis labios se pierde la imaginación. En este blog, la fantasía se aplaude. Aplaude conmigo, amor platónico; sé mi jamón york. ¿You know what I mean, pincho? (Digo "you know what I mean" y Tom lo repite varias veces. Como para no creer en ciertas magias...) Lleva Tom el pelo recogido en un moderno y sexy moñito. Quisiera yo que desprendiera la goma para contemplar sus lánguidos mechones, duendes de lo voluptuoso, así como los vertiginosos y húmedos bucles que se deslizan sobre tus romanos hombros cuando sales puro de la ducha. Un par de mis yos serpentea sobre las ruedas de tus horizontes -el más allá siempre parece mejor-, y la car...

De la culpa

La culpa, esa maldita palabra que nos ha metido la iglesia católica en la cabeza, da miedo ver como envilece a la gente.  Las personas que no saben pedir perdón ni reconocer sus errores, aún sabiendo que los han cometido, tienen pesada carga en sus hombros. Están condenados a vivir con la culpa para siempre.  Algunos, presuntamente más astutos, eligen enfadar-se con la persona a la que han perjudicado. Les es más llevadero estar cabreados, echándole la culpa a la víctima, que soportar el lastre de la propia culpa.

De energía

Lo confieso: el confinamiento me ha venido como regalo caído del cielo. Sin él, creo que no podría hablar de tal vital revelación. No es momento de revelaciones por tan hebria como me encuentro. No sabéis lo mal que sabe no poder expresarme.  El cuerpo fluye con estraños movimientos, la gravedad hace sonreír. La energía se revela. Floto o me dejo ir, o ambas cosas.  Luz.  Hoy he brillado incluso para mí. Luz que es amor. Amor que fluye en todas direcciones. Amor brutal que ha salido de mí, que he transmitido, que poseo y doy feliz. Es tan fácil... Y que lo diga puesta no debe perder valor, no por eso es menos cierto.  De energía pretendía hablar. Y no puedo. Pero energía soy y energía doy. Esa energía que es amor y que es yo y tú a la vez. Hoy el universo se ha hecho presente, porque después de cenar, ducharme y sentirme guapa, he gritado al este universo que tenía ganas de compañía y me ha escuchado porque no ha tardado en sonar el teléfono. Pocas veces una llamada ...

De meditación

Hace unos meses, un amigo me prestó un libro de Joe Dispenza, "El placebo eres tú", supuestamente un libro de autoayuda, y desde que lo leí, me ha cambiado la vida.  Floto con la energía del universo, he despertado a una nueva consciencia, un nuevo estado del ser.  Algo que, antes, yo misma hubiera tildado de sectario. Y quizá lo sea, pero me está ayudando y lo único que tengo que dar a cambio es estar en sintonía con esta manera de percibir el mundo, la vida entera.  Estoy diciendo todo esto con alguna copa de más y un par de petas, cosa que hace que esté un poco flipada con el tema, lo reconozco, pero eso no quita valor al hecho que la meditación me ha quitado unas cuantas mochilas de encima y vivo más ligera.  Suenan ondas Delta en Spotify. Namasté 😁

De encuentros cuánticos

Escuchar es meditar sobre lo que te están diciendo antes de emitir un juicio, y empatizar, ponerse en el lugar del otro para entender su punto de vista.  Después de hacer este acto de generosidad, entonces reflexiona y expón tus conclusiones.  Si respondes sin hacer este ejercicio, que se puede hacer en pocos segundos, caes en el bucle de tus convicciones y en lo que te ha llegado a través de las diferentes formas de educación, y no abres la puerta al cambio.  Y no escuchas.  Para escuchar, tienes que intentar silenciar un momento la mente y poner toda la atención en la persona que escuchas.  Sobre todo cuando hablamos de ti y de tus inquietudes mentales.  Si me explicas tus cosas, es porque respetas mi manera de pensar y crees que puedes sacar algún buen consejo de mí, entonces aprende a escuchar de verdad. A veces eres consciente de ello y todo es empezar, y creo que vamos por buen camino, pisando el campo cuántico. Lee mucho, para poder hablar ...

Del whatsapp

Perdona, me he pillao intentando escribir una cosa en el Facebook y me ha llevado 2 horas. Madre mía, qué pilladura. Lo he reescrito mil veces! Jajaja! Cuando me da por ahí que quiero escribir algo que se me viene en mente y voy puesta, no veas lo que tardo, porque me flipo y digo cosas que luego veo que se me fue la olla y le doy mil vueltas porque soy perfeccionista en lo de escribir porque pa eso fui a la universidad y como que no quiero quedar mal frente  a mis colegas filólogos y eso, jeje. Y súmale que no hay que decir según que por las amistades puretas. Ni parecer muy pillá frente al público en general. Jajajajaja! Pa que veas que vomitera mental cuando escribo morà. Y así puedo estar horas. En cambio, ara en el wasap, llevo la directa. 😂😂😂