Entrades

De despistes

Hoy perdí el último autobús de vuelta a casa. ¿Cuantas veces he temido perderlo y no ha sido así? Siempre pillandolo en el último minuto, tras una gran carrera o porque iba, el bus, retrasado. Hoy no lo he perdido por ninguna de estas razones. Hoy, mirando, absorta, información sobre mi nuevo trabajo, no lo vi pasar. Una hora después, cojo otro autobús que me dejará a media hora andando -por lo menos, porque es cuesta arriba, de casa. Al principio he tenido ganas de llorar, por mi torpeza. Luego, media hora después de haber comprado una botella de vino y haberme tomado media para hacer más llevadera la espera, no tomo el suceso como una desgracia, sinó como una aventura. Porque de aventuras estoy falta en esta vida. Habré de caminar después de media noche por una carretera medio oscura,  sin miedo. Porque no tengo miedo de hacer el trayecto. Solo espero llegar ya donde debo apearme pues la vejiga aprieta rato ha. Llamé a un amigo que hace unos días me tranquilizó diciendo que no me...

De polvos y cintas de video

 Otra vez, sexo de película. Aunque jamás he visto una peli porno de tal calidad: con posturas tan bellas entre dos preciosos cuerpos, con palabras provocadoras, con miradas felinas. Lujuria entre dos seres que se aman, se gustan, se quieren tal cuál, y, lo más importante para el sexo, se desean, siempre. El fuego de uno de alimenta el del otro y la fiesta estalla como fuegos artificiales.  Es como encontrar la verdadera media naranja. Bueno, siempre me ha gustado más pensarme como medio limón, incluso antes, media mandarina. Con él, pienso que es más propio decir que es mi medio pomodoro... ya divago, porque me viene en mente que de medio nada, es mi pomodoro entero. Y yo debería ser algo así como su crema catalana entera.  No es una mitad que me complete, es un ser completo con el crear una energía mayor, algo más grande. Tan grande que dejamos de ser lo que fuimos para ser algo mejor. Y para sentir algo mejor, algo que raya el éxtasis. Y eso no se ve en las películas p...

De orgamos y TLP y otras emociones

 Orgasmos y amor, orgasmos de amor, orgasmos por amor. Por mi amor, ese que siento por él. Ese amor ha hecho que me diga que ha sido uno de los mejores orgasmos de su vida. Qué brutal sensación para mi alma que me digan eso. Y que lo diga la persona que más amo en este extraño mundo mío de frustraciones, desengaños y decepciones.  Por fin, alguien percibe mi ser más allá de estereotipos, más allá de mi físico, más allá de todo.  Nunca pensé sentir un amor tan grande, tan cierto, tan redondo, que no me hace falta ni su presencia. Estoy llena de amor por él y sólo por eso me siento tan feliz. Es una bendición, una suerte, amar así. Algo que no creí sentir jamás. Algo que no tendría explicación si no fuera por la fuerza de la quàntica.  No quiero salir del tema más. Por mi dios cuántico, qué orgasmo y qué felicidad provocárselo. Dicen que los que tenemos TLP, hacemos todo lo posible para que no nos abandonen, y estaba convencida que yo no era así, y ahora, sé que sí lo ...

De sangre y sofocos

  Suena una versión de "Il mondo", de Jimmy Fontana, por la dulce y vibrante voz de Valeria Castro y como que se me pasan las ganas de escribir. Y la canto, una y otra vez, se repetira sin fin hasta que yo diga basta. No puedo decir basta, quindi , dejo que suene hasta que me vaya a la cama, que no será mucho más tarde  -que lo es, las once de la mañana y aún sin dormir.  Él se fue a trabajar después de una noche bellíssima, una de esas tantas noches en las que mezclar tóxicos con amor y música nos lleva al paraíso. Lo juro, no puedo describir estos momentos con otras palabras que no sean paraíso del alma, del amor, de la amistad, del sexo. Otra cosa es la sangre. Que aparece una y otra vez, a cada cuál más salvaje, más peligrosa. Desde una consciencia elevada, todo problema me parece veramente superfluo al lado del problema de la sangre. Demasiada, este "Diciembre sangriento". Demasiada. Demasiados estados disfóricos en soledad, tras un equivocado, aunque probablem...

De cambios que no molan.

 Hoy no está en casa. Hoy tiene algo mejor que hacer, o, simplemente, un lugar donde descansar. ¿De mí? Chi lo sa. No está en casa y me preocupo. No me hago películas, no me pongo celosa -o quizás, quizás, quizás, sì-, no lo llamo desesperada, no hago el temido drama de quienes tenemos TLP.  No voy a hacer lo típico de alguien con mi T, para que no me deje. Porque él ya se fue. Y es mejor para los dos: menos riesgo de crisis sangrienta,  menos gastos para mi maltrecha economía, menos tiempo perdido dedicado a él. Que lo amo como nunca pensé, como nunca creí poder volver a amar...  Por eso es que aún lo espero. Magari con il pullman de le 6. E benzì, poi sarà che debo imparare molto ancora.  Solo mancano 20 o 25 minuti per l'ultimo pullman che, forse, ti retomará da me. Doppo, pindole multicolore ed al letto. Sensa te...  Hai capito?

Del aquí y ahora

 Desde que trabaja a tiempo completo, eso es 24/7, a penas comparto con él poco más de un par de horas , cuando llega de madrugada y antes de que se quede frito en el sofá. Diván, dice él. A penas compartimos un attimo de amor, a penas tenemos tiempo para nosotros, y se echa de menos despertar con él, pero hoy celebro lo bueno: tengo mucho tiempo para mí, para vivir y sentir el aquí y ahora. ¡Aleluya! Echaba de menos mi espacio-tiempo, mis horas de estar solo conmigo, para mí, de mí, en mí. Yo, solo yo. Yo y lo mío. Pura yo. Oggi sono io. Y mola mazo. 

De sentir cuántico

 Cuando estamos en la cama, con la luz apagada, ya descansando después de disfrutar de sexo mágico, entrelazados brazos y piernas en la postura perfecta, bellísima escultura, (postura perfecta porque soy capaz de dormirme así, la mar de còmoda, incluso sintiendo su respiración en mi cuello, ambas cosas nunca vistas antes, impensables con cualquier otro hombre, ninguno); pues es en ese momento, abrazada a él, feliz, en paz, cuando se produce aquel momento mágico en que me vuelvo cuántica y Alessio deja de ser Alessio, sin nombre, sin rostro, sin cuerpo, sin edad, sin pasado, nada que le defina. En ese momento, siento la esencia del hombre, pura energía, pura naturaleza animal, el verdadero sentido de la vida, del propio ser. Pura màgia, puro nirvana. Abrazada a él, sintiendo esto que he intentado expresar, me siento muy cerca del extraño universo de partículas por descubrir, porque experimento cosas que tiempo ha que descarté posibles para mí. Y, a veces, drogas mediante o no, alcan...