De palabras, pesadillas y ancestros
Blogger. Simpática palabra. Mola. Se es rocker, skater, friqui, motero, poeta, fumeta, se puede ser cualquier cosa, cada uno con sus gustos y aficiones, pero todos podemos ser bloggers. Algunos publican cosas con sustancia, y otros nos flipamos escribiendo cosas que, seguramente, a penas nos interesan a nosotros mismos. Escribir por el simple placer de hacerlo. Y con el mínimo esfuerzo, claro. Si nos esforzáramos un poquito, probablemente podríamos sacar algun provecho de ello, pero sempre tenemos alguna escusa. En mi caso, los canutos. Me sueltan la mente para la escritura automática pero, a la vez, me vuelven perezosa, inconstante y pasota. A menudo, una se siente culpable por no aprovechar el tiempo, pero con los años me voy aceptando como soy, y si me gusta escribir, me voy planteando menos si sirve para algo o no. Con que me sirva para distraerme ya es es mucho. Más de un@ habrá que me entienda, digo yo. Un día más sin ver el sol. Ya van siendo demasiados. Hay cosas que sólo se p...