De un rato después
No sé si es porque ahora he fumado marihuana que estoy más tierna. Ni quiero saberlo, porque me lamentaré por ello. Si hubiera fumado con él, ¿habría estado más sensible? Rotundamente sí, OMG. Joder qué rabia, oh sole mío, no haberme acordado que tenía algún resto en la ramita de mi cosechas. ¡Jooooooooo! Entonces sus besos habrían erizado mis pestañas. Jo. Nada, no cabe lamentarse más por algo que puede suceder más pronto o más tarde. Sucederá, sé que sucederá, de que lo buscaré y que cada vez que pase por ahí, será para él. Y sólo eso ya es bueno. Solo tener escusas y/o motivos para hacer algo, ya es maravilloso. Ya me están dando ganas de hacerlo, ya estoy sintiendo el morbo de pasar cerca de ti y compartir miradas secretas. Molaaaa. Ay, italianini, esto nuevo que me has dado, puede poner en peligro mi dulce soledad. No creo necesitarte, sigo aferrada a mi complaciente burbuja, pero, caray, en cuanto apareces con tus buenas señales de amor harmónico, se me abre una puerta...