De energía
Lo confieso: el confinamiento me ha venido como regalo caído del cielo. Sin él, creo que no podría hablar de tal vital revelación. No es momento de revelaciones por tan hebria como me encuentro. No sabéis lo mal que sabe no poder expresarme.
El cuerpo fluye con estraños movimientos, la gravedad hace sonreír. La energía se revela. Floto o me dejo ir, o ambas cosas.
Luz. Hoy he brillado incluso para mí. Luz que es amor. Amor que fluye en todas direcciones. Amor brutal que ha salido de mí, que he transmitido, que poseo y doy feliz. Es tan fácil... Y que lo diga puesta no debe perder valor, no por eso es menos cierto.
De energía pretendía hablar. Y no puedo. Pero energía soy y energía doy. Esa energía que es amor y que es yo y tú a la vez.
Hoy el universo se ha hecho presente, porque después de cenar, ducharme y sentirme guapa, he gritado al este universo que tenía ganas de compañía y me ha escuchado porque no ha tardado en sonar el teléfono. Pocas veces una llamada me ha hecho tan feliz.
Ahora mismo ninguno de mis sentidos es de fiar, ni siquiera mi
mente puede responder por ella. ¿Y?
Sí ya sabemos que absolutamente nadie lee este blog!!!
Escribiría más si supiera que alguien me escucha. Una sola repuesta daría sentido a mis palabras, a mi absurdo existir blogger.
¿Hay alguien ahí?
Sólo yo, y para eso estoy ahí, para sentirme pura energía.
Y tú, que parece que no la sientes, tal vez no sabes que te gusta.
Y yo estoy aquí, con energía para dar y vender sin fin.
#onelove
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