De mea culpa
¿Por qué la culpa de todo es siempre mía?
Tan a a menudo me dicen que estoy equivocada que ya no me lo creo. Por pura estadística. Ni soy tan tonta ni tan inconsciente como para no tener razón alguna vez. Aún así, siempre ando cargando errores en la mochila. Errores ajenos, al fin y al cabo. Lo típico: dime que me criticas y te diré que te duele.
Otra vez pasada de vueltas voy, y otra vez pasada de preguntas estoy. Otra vez pensando mil cosas y escribiendo mil pocas. Otra vez cargando culpas ajenas. O mías...
Vaya, ara viene un colega y ya no escribo más, joooo, por un día que me pongo...
Comentaris
Publica un comentari a l'entrada