De plastic trees

 Youtube, Radiohead, Live in St. Gallen, julio de 2016. A saber si ese día estuve pensando en ti, acaso deseándote, quizás escribiéndote bajo mil efluvios. Tal vez. Maybe that time, synchronisity.

La física cuántica me acerca a ti e invento un universo a mi medida, contigo. En mi mente ya tengo las entradas, en mi piel el sudor de tenerte cerca, en mis labios se pierde la imaginación. En este blog, la fantasía se aplaude.

Aplaude conmigo, amor platónico; sé mi jamón york. ¿You know what I mean, pincho? (Digo "you know what I mean" y Tom lo repite varias veces. Como para no creer en ciertas magias...)

Lleva Tom el pelo recogido en un moderno y sexy moñito. Quisiera yo que desprendiera la goma para contemplar sus lánguidos mechones, duendes de lo voluptuoso, así como los vertiginosos y húmedos bucles que se deslizan sobre tus romanos hombros cuando sales puro de la ducha.

Un par de mis yos serpentea sobre las ruedas de tus horizontes -el más allá siempre parece mejor-, y la carretera huele a rebeldía. También nuestros sueños son sediciosos, morbosos, deliciosos.

¿Vendrás conmigo cuando ya no haya virus a los que escusar ni escupir? ¿Vendrás conmigo cuando la lluvia caiga sobre mi ya más limpio suelo? ¿Habrá, para mí, más sorpresas que silencio? 

En esta noche gorgorita del alma, lo sexy es una espiral de bellas instantáneas que se funden en el deseo de abarcarlas todas. Lo atractivo es visualizar poemas en esta noche de dulces humos y virtuosas cabezas de radio. Lo atrevido es morder las plásticas manzanas de Avalon. Lo real soy yo y mi bendita costumbre de ser sonrisa cuántica sin más límites que los que caprichosamente decida. 

Latidos, cuerdas felinas, luces, tu sintetizador en la recámara, recuerdos de un futuro que no llegó, de sueños que quisimos borrar, de deseos prontos, de mil carpe diem por resolver. Porros añorados, cervezas pendientes, miradas descolocadas, puños llenos de almas. El sinvivir hoy no tiene cabida, ni los peros. No es noche de perros. Ni de cerros. 

Hoy solo somos yo y yo en el paraíso, tal vez porque Tom me guiñó un ojo y porque me pareció, habemus cuanticam, que tú me sonreías desde la trastienda. Y porque hoy no cuento dedos, solo un RE que lo es todo, redondo.

Dormir, estar despierto, todo es un curioso intento de escapar del desconocido pasado, la eterna sensación de vivir el final de una película que confundió el guión y que nunca acaba.

Yo también me perdí, Tom, pero contigo me encuentro y me reinvento hacia atrás. Tú te sueltas la melena, el público se eleva devolviéndote "I lost myself", y yo sigo sin escusas para no bajar de la paranoia androide. ¿Somos Aliens? ¿Vivimos en Matrix? ¿Es la gravedad la solución al devaneo del tiempo? En teoría, ¿qué cuerdas son las que atan si todo es asimetría? Los fantasmas sinápticos se doblan en mí, ¡qué onda!

Maestro Tom, querido tú, al final me fui con Sheldon. Interesting! 


P.D: Estoy en esa tesitura en que hay quien dice que no soy yo -mi buen yo-, y me defenestran. Ai, las! Lo que se pierden, isn't it? ¿Acaso mi mente no se rebela, dibujando sensaciones, como un bello y provocativo ser que brinda dulces delirios de placer? No importa si duele... What the hell I'm doing here? Just running out!


Comentaris

  1. Me encanta cuando escribes, me imagino tu voz en mi mente y esa energía recorre mi cuerpo, me haces vibrar, ya tu sabessss

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  2. L'autor ha eliminat aquest comentari.

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