De sangre y sofocos

 Suena una versión de "Il mondo", de Jimmy Fontana, por la dulce y vibrante voz de Valeria Castro y como que se me pasan las ganas de escribir. Y la canto, una y otra vez, se repetira sin fin hasta que yo diga basta. No puedo decir basta, quindi, dejo que suene hasta que me vaya a la cama, que no será mucho más tarde  -que lo es, las once de la mañana y aún sin dormir. 

Él se fue a trabajar después de una noche bellíssima, una de esas tantas noches en las que mezclar tóxicos con amor y música nos lleva al paraíso. Lo juro, no puedo describir estos momentos con otras palabras que no sean paraíso del alma, del amor, de la amistad, del sexo.

Otra cosa es la sangre. Que aparece una y otra vez, a cada cuál más salvaje, más peligrosa. Desde una consciencia elevada, todo problema me parece veramente superfluo al lado del problema de la sangre. Demasiada, este "Diciembre sangriento".

Demasiada. Demasiados estados disfóricos en soledad, tras un equivocado, aunque probablemente insignificante, acto y/o comentario ajeno, de él...

Se desata la tormenta y ya me faltan vendas para proteger ese Guernika en el que se ha convertido mi piel.

Y me falta, confieso, un poco de compromiso por parte de él para no volver a caer en la sangre. Solo pido eso, que no me deje a mi merced en los momentos críticos en los que me vuelvo peligrosa para mí misma.

Solo pido eso, poder disfrutar de la fiesta con él con el final que nos gusta. Y para éllo debe poner más de su parte. Pienso y deseo. 

A parte de eso, ¡"Il mondo! Non si ha fermato mai un momento...!" Y la vida me parece tan bella. Y le amo tanto, me gusta tanto; no recuerdo haber tenido mejor compañía, aquélla con la que estás a gusto siempre, que jamás está de más. La primera persona en tu lista favoritos. Él, el único de la lista por tanto tiempo ya. 

Y no sé què me traerá la vida mañana, ignoro que será de mí y de Alessio, pero, hoy, me voy a dormir con una paz increíble, con Alessio dentro de mí, con Alessio por todas partes. Infinito, etéreo, tan mío. Esté dónde esté. 

Hace más de un año que es parte de mí. Aunque no esté a mi lado, siempre será parte de mí, lo mejor de mí, la historia de amor más bella que jamás viví ni viviré. 

Casi el mejor regalo que la vida me ha reservado. 

No está aquí ya su maleta, a penas si hay cosas suyas en casa, pero él no se ha ido aún, sigue aquí, sigue  durmiendo en casa, sigue amándome, y yo a él. 

Y entre tanto amor, los miedos golpean con fuerza, con sangre... Como dijo Salvat-Papasseit, "el vi fa sang"...


Y entre todo esto, los sorprendentes sofocos de la premenopausia... 


Así, ¡Cualquiera!

Comentaris

Entrades populars d'aquest blog

De polvos y cintas de video

De energía

De lo más