De cambios que no molan.
Hoy no está en casa. Hoy tiene algo mejor que hacer, o, simplemente, un lugar donde descansar. ¿De mí? Chi lo sa.
No está en casa y me preocupo. No me hago películas, no me pongo celosa -o quizás, quizás, quizás, sì-, no lo llamo desesperada, no hago el temido drama de quienes tenemos TLP.
No voy a hacer lo típico de alguien con mi T, para que no me deje. Porque él ya se fue. Y es mejor para los dos: menos riesgo de crisis sangrienta, menos gastos para mi maltrecha economía, menos tiempo perdido dedicado a él.
Que lo amo como nunca pensé, como nunca creí poder volver a amar...
Por eso es que aún lo espero. Magari con il pullman de le 6.
E benzì, poi sarà che debo imparare molto ancora.
Solo mancano 20 o 25 minuti per l'ultimo pullman che, forse, ti retomará da me.
Doppo, pindole multicolore ed al letto. Sensa te...
Hai capito?
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