De otras uvas
Doce uvas comidas a tiempo que acaban, a medio masticar, en el plato donde fueran servidas. Las comiste, por primera vez, conmigo, este fin de año. Pura tradición de mi tierra que celebrabas contento. Aunque, finalmente, las escupiste, me pareció bien la transgresión, porque, ¿acaso las uvas dan mejor suerte si las comes enteras? ¿Acaso he tenido peor suerte cuando no las he tomado como marca la tradición?
Escupiste y escupí contigo y de golpe el año venidero se me antojó afortunado. Porque tú porque te...
Porque comí y comiste conmigo es que escupí contigo...
De otras uvas quería hablar, pero el Auserón me despista con su blues. ¿Cómo no?
Rato hace ya que mi texto perdió coherencia, así como mi corazón, que sigue intentando aceptar i/o entender lo que siente. Sí, puro amor, pero tan diferente a lo conocido, tan deseado, tan mágico, que cuesta creer que sea real. Tan desconcertante.
12 uvas absolutamente anacrónicas. Digo dodici como si el número importase. Y no importan ni las grapes, solo tú conmigo.
Siempre conmigo, tú.
Comentaris
Publica un comentari a l'entrada